No quiero un amor de semana,

ni besos que sepan a prisa,

quiero verte despeinada,

con labios manchados de pasión.

No quiero un anillo en el dedo,

ni un "para siempre" de hielo,

prefiero un motel con tus dudas,

y un "quedate" dicho en el suelo.

No quiero ser tuyo, ni esclavo,

pero quiero tus piernes enredadas,

un café sin despedidas,

y tu caos en mi madrugada.